Cólico nefrítico

El cólico nefrítico se caracteriza por la aparición repentina de un dolor en un lado del abdomen o de la región lumbar, que aparece y desaparece y produce una sensación de pinchazo o quemazón. Este dolor puede ir acompañado de sudoración, náuseas, vómitos y, en ocasiones, molestias urinarias, como la sensación de querer orinar constantemente o ardor y escozor durante la micción.

El cólico nefrítico es un problema bastante frecuente: en España cuatro de cada cien personas manifiestan esta enfermedad, lo que supone unos cien mil nuevos casos al año.

¿Cuáles son las causas de un cólico nefrítico?

La causa principal del cólico nefrítico es la presencia de cálculos o piedras en el interior del riñón o en los uréteres. Dichos cálculos suelen producir una obstrucción parcial o completa de la salida de la orina de dicho riñón, lo cual produce una dilatación (hidronefrosis) de las cavidades renales: pelvis y cálices, que a su vez desencadena el cuadro de dolor típico del cólico nefrítico.

Existen diferentes grados de dilatación, en función de la obstrucción:

  • Grado I: Pelvis renal ligeramente dilatada sin dilatación de los cálices
  • Grado II: Pelvis renal moderadamente dilatada con dilatación leve de los cálices
  • Grado III: Pelvis renal agrandada, cálices dilatados y parénquima normal
  • Grado IV: Pelvis renal agrandada, cálices dilatados y adelgazamiento del parénquima renal.

En otras ocasiones, el cólico nefrítico es secundario no a una litiasis, sino a una estenosis (estrechez) en la pelvis renal o el uréter, que puede ser congénita o adquirida. En casos menos habituales una compresión extrínseca del uréter (por la presencia de una masa abdominal cercana) podría ser causa del dolor del cólico nefrítico.

¿Cuáles son los síntomas del cólico nefrítico?

Los cálculos renales son muy dolorosos y habitualmente van acompañados de los siguientes síntomas:

  • Dolor fuerte y constante en la parte baja de la espalda o el costado
  • Presencia de sangre en la orina
  • Fiebre y escalofríos
  • Vómitos
  • Orina con mal olor o con un color turbio
  • Sensación de quemazón al orinar
Cólico Nefrítico

¿Cuál es el tratamiento del cólico nefrítico?

En un primer momento el tratamiento debe centrarse en controlar el dolor mediante analgesia (antinflamatorios), que inicialmente se tomarán por vía oral, pero que en ocasiones, si el dolor es muy intenso y persistente, serán de administración intravenosa, por lo que deberá acudir al servicio de urgencias de un hospital.

Si el cólico nefrítico no mejora a pesar de dichos tratamientos y comienza con algún signo de complicación (empeoramiento de la función renal, infección severa con fiebre, dolor insoportable…) en ocasiones será necesaria la derivación urinaria. Esto se puede realizar mediante la inserción de forma endoscópica de un catéter doble jota a través del uréter desde la vejiga, o incluso de una nefrostromía de forma percutánea directamente al riñón.

Una vez resuelto el cuadro agudo del cólico nefrítico habrá que valorar cual sería el tratamiento más adecuado, teniendo en cuenta el tamaño y la localización del cálculo, así como las preferencias del paciente.

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