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Vejiga Neurógena

La función normal de la vejiga es almacenar y eliminar la orina de una manera coordinada y controlada. Esta actividad coordinada está regulada por los sistemas nerviosos central y periférico. ¿Pero qué ocurre cuando la vejiga no funciona correctamente como resultado de una disfunción, un traumatismo, una enfermedad o una lesión?

¿Qué ocurre bajo condiciones normales?

La vejiga urinaria es un órgano esférico que tiene un revestimiento interno de consistencia blanda (similar al interior de la mejilla) y una capa muscular externa. Ju

nto con la vejiga, el tracto urinario inferior (o vías urinarias bajas) está compuesto por el cuello de la vejiga (salida con forma de embudo de la vejiga que conduce a la uretra), la uretra (estructura tubular que sirve como canal para transportar la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo) y el esfínter muscular externo de la uretra (grupo de músculos que rodea la vía urinaria debajo del cuello de la vejiga).Los músculos y los nervios del sistema urinario deben funcionar de una manera coordinada con la vejiga para realizar las dos funciones más importantes de almacenamiento y eliminación de la orina. Los nervios transportan los mensajes desde la vejiga al cerebro y luego desde el cerebro a los músculos de la vejiga diciéndoles que deben contraerse o relajarse, lo que permite que la vejiga se vacíe durante la micción.

¿Qué es la vejiga neurógena?

La vejiga neurógena es la pérdida de la función normal de la vejiga a causa de un daño parcial en el sistema nervioso. El daño puede hacer que la vejiga presente una menor actividad, en cuyo caso no podrá contraerse y vaciarse por completo, o que presente una mayor actividad, en cuyo caso se contrae con demasiada rapidez o frecuencia.

¿Cuáles son algunos de los factores de riesgo para que se desarrolle una vejiga neurógena?

Los factores de riesgo para la vejiga neurogénica incluyen diversos defectos de nacimiento que afectan la médula espinal y la función de la vejiga de manera adversa, entre los que se incluye la espina bífida y otras anormalidades de la médula espinal. Los tumores dentro de la médula espinal o de la pelvis también pueden afectar la función normal del tejido nervioso y poner a una persona en riesgo. Las lesiones por traumatismo de la médula espinal también representan un riesgo importante para el desarrollo de vejiga neurógena.

¿Cuáles son los síntomas de la vejiga neurógena?

La incapacidad para controlar la micción, también conocida como incontinencia urinaria, es tal vez el síntoma más común asociado. Esto puede deberse a anormalidades en la capacidad de la vejiga o por un mal funcionamiento de los mecanismos de control en ciertas estructuras como el cuello de la vejiga, el esfínter muscular externo de la uretra, o ambos, ya que son estructuras importantes para la función de almacenamiento de la vejiga.

Ciertos síntomas como la eliminación de orina en gotas, la necesidad de realizar esfuerzo para orinar o la incapacidad para orinar también pueden estar asociados con la vejiga neurógena. La retención urinaria puede ser el resultado tanto de la pérdida de la capacidad de contracción del músculo vesical como de la pérdida de la coordinación adecuada entre el músculo de la vejiga y el músculo del esfínter uretral externo.La presencia de síntomas molestos como el aumento de la frecuencia de micción y la urgencia para orinar pueden indicar una hiperactividad de la vejiga. Otros síntomas molestos pueden incluir dolor al orinar (disuria), que puede ser el resultado de una infección del tracto urinario (ITU) causada por la retención prolongada de la orina en la vejiga. Una ITU con fiebre es una señal de una posible infección renal grave (pielonefritis) y es una situación más preocupante porque puede resultar en un daño permanente al riñón o a los riñones.

Los pacientes con vejiga neurógena también pueden formar cálculos en el tracto urinario a causa de la detención del flujo urinario, de una infección o de ambos.

Puede ocurrir que se presente un retorno anormal de la orina desde la vejiga hacia el o los riñones, conocido como reflujo vesicoureteral (RVU) como medio para disminuir la alta presión que se desarrolló dentro de la vejiga. Debe prestarse especial atención a las ITU, porque el RVU puede poner al paciente en un riesgo importante de infección renal severa al transportar la orina de la vejiga infectada directamente a los riñones.

¿Cómo se diagnostica la vejiga neurógena?

Cuando se sospecha la presencia de vejiga neurógena deben hacerse pruebas tanto del sistema nervioso como del aparato urinario. Además de la historia clínica detallada y de un examen físico completo, los procedimientos para alcanzar el diagnóstico pueden incluir una evaluación neurológica completa así como una prueba funcional vesical, el Estudio Urodinámico.

¿Cómo es el tratamiento de la vejiga neurógena?

Hay medicamentos para el tratamiento de la vejiga hiperactiva que pueden mejorar o aliviar los síntomas molestos, la incontinencia o ambos. Los antibióticos son importantes para el tratamiento y la prevención de las infecciones del tracto urinario (ITU), especialmente en pacientes con reflujo vesicoureteral. Otros medicamentos pueden mejorar el control de la vejiga al aumentar la resistencia en el cuello de la vejiga.La cateterización intermitente limpia (CIL) fue desarrollada por el Dr. Jack Lapides a principios de la década de 1970 como un medio para vaciar la vejiga en los casos en que el músculo vesical no sea capaz de contraerse o en pacientes con pérdida de la coordinación apropiada entre el músculo de la vejiga y el músculo del esfínter uretral externo.

Sin embargo, hay veces que el daño en la anatomía y la función de la vejiga es tan grave que es necesario aumentar la capacidad mediante un agrandamiento vesical (aumento del tamaño de la vejiga con diversos tejidos), o se debe corregir el reflujo vesicoureteral y/o construir quirúrgicamente un tubo alternativo para el vaciamiento de la vejiga.

 

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