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Corrección del varicocele mediante microcirugía

El varicocele, o varices testiculares, es la dilatación que se produce en las venas que drenan la sangre de los testículos. Esta afección implica un riesgo para la fertilidad y por lo general suele ser progresivo en el tiempo, produciendo un deterioro paulatino en la producción de espermatozoides y una atrofia de los testículos.

En nuestro centro urológico podemos tratar el varicocele mediante una técnica microquirúrgica mínimamente invasiva, a través de la cual se aíslan las venas que se deben ligar, evitando dañar las arterias y los linfáticos. El paciente no suele permanecer ingresado más de 24h. Gracias a este tratamiento, se consigue incrementar la producción de espermatozoides en aproximadamente un 67% sin las complicaciones que suponen otro tipo de técnicas.

¿Qué es un varicocele?

El cordón espermático es una estructura que proporciona el aporte sanguíneo al testículo y contiene el conducto deferente que es el que transporta los espermatozoides desde el testículo al pene y uretra. El cordón espermático atraviesa el canal inguinal y se continúa hasta el escroto. El Plexo pampiniforme es un grupo de venas dentro del cordón espermático que se encargan del retorno sanguíneo de los testículos. Se cree que éste plexo tiene un papel importante en la regulación de la temperatura testicular para mantenerla en los rangos propicios para la producción de espermatozoides sanos.

Un varicocele es una dilatación anormal de las venas del plexo pampiniforme dentro del escroto. Es más frecuente el lado izquierdo debido a las características del drenaje venoso. El varicocele se presenta en el 15% de la población masculina (de pre-adolescentes a adultos), aunque que se puede observar en hasta 40% de los hombres con problemas de fertilidad.

¿Cuáles son los síntomas de un varicocele?

La mayoría de los hombres diagnosticados con varicocele están asintomáticos. Cuando hay alguna molestia, generalmente se caracteriza por ser un dolor opresivo en el testículo. Esto puede incrementar con el esfuerzo físico o al estar de pie de manera prolongada. Los síntomas generalmente incrementan con el transcurso del día y desaparecen al estar acostado o al despertarse (porque en ésta posición mejora el drenaje venoso).

¿Cómo se diagnostica un varicocele?

Los varicoceles de gran tamaño pueden diagnosticarse mediante autoexploración. Se ven y se sienten como la presencia de una masa en el escroto y pueden incluso llegar a la apariencia típica de “bolsa de gusanos”. Los varicoceles que no dan síntomas generalmente son diagnosticados durante la exploración física de un examen médico de rutina. La forma de explorar al paciente es de pie y pidiéndole que “puje” con la finalidad de aumentar la presión dentro del abdomen y forzar la sangre dentro del plexo pampiniforme.

Esta maniobra se conoce como maniobra de Valsalva. Muchas veces es necesario solicitar una ecografía testicular con la finalidad de identificar varicoceles menores o documentar alguno ya diagnosticado. Sin embargo, éste estudio es solo un apoyo, el diagnóstico definitivo es mediante la exploración física.

Hay controversia con respecto a los varicoceles subclínicos (es decir, que son evidentes mediante ecografía y no con la exploración física). El decidir si un varicocele subclínico requiere tratamiento dependerá del contexto clínico en el que se diagnostique.

¿Cuáles son las opciones de tratamiento?

El decidir tratar un varicocele depende de cada caso en particular. Alguien con dolor, atrofia o infertilidad deberá tratarse para poder mejorar después de la cirugía. Aún hay controversia en pacientes jóvenes con varicoceles asintomáticos.

Muchos autores consideran necesaria la reparación quirúrgica en un adolescente con un diagnóstico incidental al haber cualquiera de las siguientes situaciones: Atrofia en el testículo, presencia de dolor, cambios en los parámetros del seminograma, o un varicocele Grado III.

El tratamiento puede hacerse mediante una cirugía que tiene la finalidad de ligar las venas defectuosas o bien mediante la embolización percutánea. Para la reparación quirúrgica del varicocele hay descritas varia técnicas. Todas ellas tienen como objetivo ligar (obstruir) las venas del plexo pampiniforme o la rama gonadal. En nuestro centro de Urología Lyx  realizamos microcirugía para la reparación quirúrguica del varicocele.

¿Qué debo esperar después de la cirugía?

El procedimiento puede realizarse de forma ambulatoria El tiempo de recuperación es generalmente rápido. Puede reincorporarse a sus actividades normales en 1 a 2 días. Se recomienda no realizar esfuerzo físico o tener actividad sexual por lo menos 2 semanas después de la cirugía.

¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?

Aunque muy poco probable, los riesgos son: formación de hidrocele – que es líquido alrededor del testículo – del 1 al 15% (de acuerdo a la técnica); recurrencia del varicocele (1-3%); y atrofia testicular (1-3%).

El empleo de técnicas microquirúrgicas incrementa el éxito y disminuyen las complicaciones. Nosotros recomendamos el uso de esta técnica para el tratamiento de cualquier varicocele.

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